Semántica guatemalense, o Diccionario de guatemaltequismos,
por Lisandro Sandoval (1941-42), en dos volúmenes.
Laura Martin, Ph.D.
Ultima revisión mayo de 2.006
I. Antecedente y autor
El más interesante y más completo de todos los diccionarios guatemaltecos es todavía el Sandoval. Sandoval es un denso tesoro de información acerca del lenguaje y sociedad de la clase alta de la ciudad capital de Guatemala de finales del siglo XIX. Ingeniero de profesión, Lisandro Sandoval Chinchilla también enseñó en varios grados. Tuvo cargos en varios ministerios del gobierno incluyendo Obras Públicas y Educación, y sirvió como un diputado al congreso. Fue miembro de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, y un correspondiente de la Real Academia Española (RAE).
Su interés en el idioma fue profundo y a lo largo de toda su vida. El diccionario no fue su única publicación relacionada con el idioma. También fue autor de un estudio de tres volúmenes acerca de etimologías españolas, el Diccionario de Raíces Griegas y Latinas y de Otros Orígenes del Idioma Español. Esta obra densa y erudita está fuera de circulación y es muy escasa hoy en día.
El interés en el idioma de parte de Lisandro Sandoval, su afecto por el español de Guatemala, y su activismo a nombre del uso correcto del lenguaje se le transmitió también a su familia. Su hijo, Mario Sandoval Figueroa, fue un poeta y periodista distinguido. Sirvió como editor y más tarde como gerente general del periódico nacional guatemalteco Prensa Libre, hasta su jubilación en 1.980. El continuó el interés de su padre en el uso del idioma y fue miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua. El hijo del don Mario, el nieto de Lisandro, Mario Antonio Sandoval Samayoa, continúa estas tradiciones familiares. El es un buen conocido periodista y el actual presidente de la Academia Guatemalteca de la Lengua. Gracias al permiso que nos brindaron él y su familia, podemos hacer el diccionario de su abuelo accesible al lector de esta página Web.
II. Materia introductoria
Como Batres antes de él, Sandoval también empieza su diccionario con un prólogo largo (pp. xi- lii ) que sirve de introducción y justificación. Este manuscrito, sin embargo, presenta más información que Batres. En particular, Sandoval critica el desinterés general guatemalteco en lo correcto del idioma y lamenta que casi haya pasado medio siglo desde Batres y que no haya aparecido otro diccionario guatemalteco. Es precisamente esta falla que él intenta corregir.
También critica a la Academia Guatemalteca de la Lengua, recientemente formada (o refortalecida) en 1.887. Censura su falta de enfoque acerca de lo que él considera que debería ser su misión principal: corregir la gramática, resolver preguntas y dudas acerca del uso, y publicar escritores modelos. El compara la Academia Guatemalteca desfavorablemente a la Academia Colombiana en cuanto al activismo. La Academia Guatemalteca de la Lengua es activa hoy en día, pero no tiene actualmente una presencia individual en el Internet; se puede encontrar algo de información en http://www.ciberamerica.org/Ciberamerica/Castellano/Areas/cultura/literatura/academias_lengua.htm, ultima visita abril de 2.006 .
Por ultimo, Sandoval critica la prensa nacional por su falta de cubrir asuntos del uso correcto del idioma y por su tendencia hacia la polémica cuando temas similares atraen el interés periodístico. Como un ejemplo de esta tendencia, él reimprime una serie de artículos de periódico y cartas acerca de la controversia sobre la calidad de autor Semilla de Mostaza , publicada en 1.938 por Elisa Hall (de Asturias?). La obra fue escrita en el estilo de la Edad de Oro Española del siglo XVII (pp. xviii-xxv ). Sandoval creía que la autora había sido Hall, pero otros creían que ella no era capaz de mantener el estilo arcaico, r que el estilo no era en realidad preciso. Las partes que él cita demuestran un juego entretenido de “¡Já! Te atrapé!” gramatical cuando Hall y sus críticos intercambian insultos publicados acerca de la prosa de cada uno usando términos como “barbarismo intolerable”, “expresiones de tan feo gusto”, “galimatía”, y “gazapo”. (Como nota de interés vale la pena señalar que ni Sandoval ni ningún otro compilador de diccionarios incluye alguna de estas dos últimas palabras. Solamente gazapo aparece en la edición duodécima segunda del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) – como un coloquialismo que se refiere a un habla distraía o errores de escritura.) Un crítico famoso guatemalteco de literatura, Arturo Arias, declara terminantemente que la novela Semilla de Mostaza fue en realidad escrita por Miguel Angel Asturias ( http://www.literaturaguatemalteca.org/arias25.htm , última visita abril de 2.006).
Sandoval continúa copiando un artículo titulado “Pruebas del Hombre Educado”, el cual cita seis señales de un hombre educado originalmente presentadas por el Dr. Nicholas Murray Butler, presidente de la Universidad Columbia desde 1.902-45 ( http://www.bartleby.com/65/bu/ButlrN.html , última visita abril de 2.006 ). La primera de estas señales es “Uso correcto y preciso del idioma natal”. (La lista de Butler se cita con frecuencia, por ejemplo, http://libraries.mit.edu/archives/exhibits/inaugurations/nichols.html , última visita abril de2.006.)
La segunda sección del Prólogo (pp. xxix-xlvi ) define las fuentes principales de vocabulario regional guatemalteco ( guatemaltequismos ): palabras de “nuestros indios” y Náhuatl; arcaísmos (palabras antiguas y desaparecidas del español peninsular); préstamos extranjeros; y neologismos. El trata acerca de estos conceptos al discutir las controversias acerca del papel de los americanismos en el DRAE y la existencia de polisemia para explicar las diferentes definiciones que se encuentran en Guatemala para palabras en el DRAE. Parte de esta discusión le debe mucho a la obra de Batres Jáuregui: Castellano en América.
Sandoval también justifica aquí sus decisiones de incluir palabras “indecentes” y “groseras”, incluyendo citas de otros diccionarios en su explicación. Y él explica por qué optó por no separar vicios de refranes de flora/fauna, etc., como algunos amigos han pedido. Su explicación en gran parte se debe a que era más sencillo simplemente usar una lista alfabética. Algunos usuarios, como aquellos amigos que él dice que cuestionaron su decisión, podrán lamentar esta opción.
Sandoval termina el manuscrito principal con una larga y graciosa anécdota de sus años escolares. Aquí continúa una lista de anotaciones ejemplares del diccionario para mostrar cómo él incorpora términos comparativos o sinónimos de otros países y una lista de 34 artículos de áreas de temas principales de especial enfoque en el diccionario. Estos se supone que deben servir como herramientas para corregir, y son principalmente tipos de sustituciones fonológicas, como por ejemplo, iar para ear . Termina con expresar fe en que maestros y estudiantes encuentren este compendio útil para mejorar su uso y apreciación del lenguaje.
Hay una bibliografía de obras consultadas (pp. lii -lv ), principalmente gramáticas y diccionarios españoles, y también diccionarios regionales para Bogotá, Chile, Costa Rica, México, El Salvador, Cuba, Argentina, Honduras, y Nicaragua. Hay diccionarios de los idiomas indígenas Náhuatl, Quiche' (ahora escrito K'iche'), y Guaraní. El material de introducción termina con cuatro páginas de abreviaturas y convenciones que se usan en las anotaciones.
III . El diccionario.
La organización general de la Semántica guatemalense es franca. La lista de palabras se presenta en columnas dobles en cada página. Cada palabra de las anotaciones aparece en mayúsculas pequeñas, los adjetivos y adverbios se identifican específicamente, y el género del sustantivo también se provee. Se publicó en dos volúmenes. El Volumen I contiene el prólogo y anotaciones de A a la K (pp. I:3-751), y se publicó en 1.941; el Volumen II, publicado en 1.942, contiene de la L a la Z (pp. II:3-636), un Apéndice de términos omitidos y corregidos (pp. 637-692); una página de erratas; y una lista de contenidos. Este diccionario es ciertamente un documento voluminoso.
Sandoval defiende la inclusión de palabras pronunciadas con la fricativa alveopalatal, [x], un sonido perdido del español peninsular ya para mediados del siglo XVI pero que todavía se oye en el español guatemalteco. El lo escribe como se escribía históricamente, con X. En la anotación alfabética separada para X (II:608), él presenta una página de explicación acerca de la historia del sonido en español y su ubicuidad en los idiomas indígenas locales. A lo largo del diccionario él señala con un asterisco cada uno de los casi doscientos ejemplos de palabras con [x], como una forma de recordarle al lector que la pronunciación debería ser como sh en inglés y no como ks como en otras palabras del español.
Inicialmente el diccionario Sandoval empezó como su intento personal para registrar anotaciones que faltaban en el de Batres. El usa al diccionario Batres como un modelo y fuente, pero considera que su trabajo llenará los espacios en las listas anteriores de “provincialismos” y “guatemaltequismos.” Donde Batres incluyó (según Sandoval) 1.812 anotaciones, su diccionario contiene 37.745! Este impresionante total se logra principalmente a través del listado individual redundante de cada variante posible de pronunciación que tenga fallas o dichos populares. El enfoque de Sandoval en lo correcto y lo estándar encaja con el de Batres. El usa el mismo vocabulario para clasificar formas y pronunciaciones que él considera toscas o bajas: vicios, barbarismos, vulgarismo, corrupción, corruptela, etc. Por ejemplo, el presenta 71 anotaciones bajo intre/intre- para algunas variantes no idiomáticas y vulgares de entre/entre-, como en entregar, entrelazar, entrevistar, etc. (pp. I:701-703).
El listado puramente alfabético presenta algunas dificultades para el usuario o investigador principalmente por la falta de distinción entre las anotaciones para palabras individuales y correcciones de pronunciación, o entre expresiones y dichos populares o proverbios. La lista de expresiones populares, la cual incluye muchos sinónimos, puede ser muy larga. Por ejemplo, expresiones con DAR /DARLE/DARSE aparecen como anotaciones individuales desde Dar atol con un dedo hasta Dar vueltas, ocupando las columnas dobles de casi diez páginas (pp. I:286-295).
Proverbios y expresiones tradicionales aparecen entrelazados con todo lo demás, alfabetizados según el primer sustantivo principal o verbo. Algunos tienen referencias cruzadas con otras versiones, incluyendo unas con pronunciaciones defectuosas, pero la anotación que tiene la definición del dicho no se identifica siempre claramente. Por ejemplo, la expresión Ir uno a arrear pijijes en la p. I:713 refiere al lector a pijijes y da otras versiones del dicho como equivalentes. Muchos de éstos aparecen con la anotación un poco más abajo, Ir uno a freír niguas, pero ninguna variante provee una definición directa. La pronunciación defectuosa arriar hace referencia cruzada con arrear ‘robar' (p. 77), pero el significado completo de la frase – despedir a uno con aspereza – solamente aparece con la variante quizás más frecuente Echar a uno a freír niguas (I:431). Allí se encuentra una larga lista de expresiones alternas y muchos equivalentes en otros países. Sin embargo, rastrear las variantes presenta una oportunidad magnífica para experimentar descubrimientos inesperados ya que cualquier anotación individual puede incluir poemas, experiencias de anécdotas, citas de eruditos o escritores, y especulaciones acerca de etimologías.
Quizás debido a su amplia experiencia profesional y viajes, Sandoval tenía un interés especial en la relación entre formas del español guatemalteco y aquéllas que aparecen en otras variedades del español. Así que, en general, él hace un esfuerzo para incluir en sus anotaciones, y en especial para jerga o expresiones populares, las formas correspondientes en las otras variedades de español para las que tiene fuentes. El le presta atención especial a otras variedades de Centro América. Lo inaccesible hoy en día de muchas de sus fuentes para estas variedades por lo tanto convierte su diccionario en herramienta útil para estudiantes del español de Honduras, Nicaragua, Salvador y Costa Rica también.
Comparado con el de Batres, el diccionario Sandoval ofrece más palabras de origen indígena, muchos más nombres especializados de botánica y zoología, y muchos más proverbios, dichos, y expresiones comunes. Sus anotaciones no se basan tanto como las de Batres en citas sino que más bien presentan frases ejemplares creativas e idiosincrásicas. Sus ejemplos son una fuente rica de información acerca de los contextos sociolingüísticos y culturales de su día, resaltando relaciones entre clases y también prácticas sociales. Los nombres personales que se usan en los ejemplos son ellos mismos una ventana hacia la formalidad ahora pintoresca de la época. En efecto, su inclusión de muchos nombres personales como anotaciones, principalmente como ejemplos de pronunciaciones no estándar, así como también de sobrenombres derivados de éstos, constituyen material para un estudio interesante de cambio social.
La inclusión de Sandoval de refranes, dichos y modismos también constituye un inventario valioso. Muchas de estas expresiones tradicionales pueden ya estar perdidas o se han dejado de usar, pero tan poco trabajo se ha hecho con el tema en Guatemala que su estatus no está claro. Como sus listas largas de pronunciaciones no estándar, estas expresiones convencionales constituyen información para estudios sociolingüísticos y generacionales de cambio del idioma en el contexto de Guatemala.
Sandoval se ocupa de algunos asuntos gramaticales así como también de algunos léxicos. Comenta acerca del voseo , el uso de posesivos con artículos indefinidos, uso de diminutivos, y algunas otras características que distinguen el español Guatemalteco, y generalmente lo hace en un tono más tolerante que Batres.
La obra de Sandoval está organizada mucho más como un diccionario convencional que el de Batres, pero es todavía un producto artesanal en lugar de uno técnico lingüísticamente. A pesar de su particularidad de organización y su estilo no técnico, Semántica guatemalense es una fuente académica extremadamente valiosa. Una comparación de su inventario léxico con aquéllos de diccionarios posteriores, revela la magnitud a la cual los procesos de nivelar --que están eliminando vocabulario regional de todas las variedades del español-- están afectando el español guatemalteco. Un estudio comparando el grupo de elementos léxicos que contienen [x] en todos los diccionarios aparece en este sitio: El estatus de [x] en español guatemalteco: Un repaso de los diccionarios.
El diccionario Sandoval todavía se conserva como una fuente poco consultada para el estudio profundo de español guatemalteco. Dejó de imprimirse hace tiempo y es ahora muy escaso. Debido a su inaccesibilidad se le cita menos que los diccionarios más recientes, especialmente Armas. Gracias al respaldo de los descendientes orgullosos de Lisandro Sandoval, una versión .pdf de scanner de la Semántica guatemalense, o diccionario de guatemaltequismos se presenta a estudiantes y eruditos en este sitio. Para ver el diccionario, presione aquí.